Respuesta rápida
Una medida perimetral es una orden de un juez que le prohíbe a una persona acercarse a otra a menos de una distancia determinada — habitualmente entre 200 y 500 metros — y a los lugares que esa persona frecuenta: su casa, su trabajo, la escuela de los hijos. En Argentina la dicta sobre todo el juez de familia como medida de protección urgente en situaciones de violencia. No es una condena ni requiere un juicio: es una protección inmediata mientras la situación se resuelve.
Si al leer esto siente que su situación la supera, no hace falta que la resuelva sola o solo: parte de nuestro trabajo es ordenar el panorama en una primera consulta. Puede escribirnos por acá y le decimos, con su caso concreto, qué corresponde hacer.
Los nombres: perimetral, orden de restricción, restricción de acercamiento
En la práctica de los tribunales argentinos todos estos nombres señalan la misma medida: medida perimetral, orden de restricción, restricción de acercamiento, prohibición de acercamiento. En España se la conoce como orden de alejamiento — un término que también circula acá por las series y los medios. El nombre técnico varía; lo que importa es el contenido de la resolución: qué distancia fija, a qué lugares alcanza y por cuánto tiempo. De la duración nos ocupamos en detalle en ¿cuánto dura una perimetral en Argentina?
Qué prohíbe exactamente (y qué no)
La resolución del juez define el alcance. Lo típico:
- Acercarse a la persona protegida a menos de la distancia fijada, en cualquier lugar donde esté.
- Acercarse a lugares determinados: el domicilio, el trabajo, la escuela de los hijos, aunque la persona protegida no esté allí en ese momento.
- Todo contacto, si el juez lo ordena: llamadas, mensajes, WhatsApp, redes sociales, o mensajes a través de familiares y conocidos. Esta prohibición de contacto suele dictarse junto con la perimetral, pero es una orden distinta — hay que leer la resolución concreta.
Igual de importante es lo que la perimetral no es:
- No es una condena penal ni figura en los antecedentes. Es una medida de protección, dictada muchas veces sin escuchar antes al denunciado (inaudita parte), justamente porque la urgencia no admite demora.
- No decide el fondo de ningún conflicto: no define un divorcio, ni la cuota alimentaria, ni con quién viven los hijos. Para eso siguen los procesos correspondientes.
- No es permanente: se dicta por un plazo y puede prorrogarse, modificarse o dejarse sin efecto según cómo evolucione la situación.
Quién la dicta y qué ley la regula
En la Argentina la base normativa principal es la Ley 26.485 de protección integral contra la violencia hacia las mujeres, junto con la Ley 24.417 de protección contra la violencia familiar y sus equivalentes provinciales. Estas leyes facultan al juez — habitualmente el de familia — a dictar medidas preventivas urgentes: la perimetral es la más conocida, pero conviven con ella la exclusión del hogar, la prohibición de contacto, el botón antipánico y la tobillera electrónica.
La medida protege a quien denuncia, y puede alcanzar también a los hijos. Cuando hay chicos en el medio, la perimetral suele cruzarse con el régimen de comunicación y el cuidado personal de los hijos — ahí es donde más vale la pena tener una estrategia pensada, porque una medida mal planteada puede complicar la revinculación después.
Cómo se controla y qué pasa si se incumple
La perimetral obliga desde que se notifica. Si la persona denunciada se acerca igual, el incumplimiento se denuncia — al 911 en la urgencia, y dejando constancia en el juzgado. Incumplir puede configurar el delito de desobediencia a la autoridad (art. 239 del Código Penal) y habilita al juez a endurecer la protección: más distancia, botón antipánico, tobillera, exclusión del hogar. Cada incumplimiento documentado (mensajes, testigos, cámaras) fortalece el expediente.
Pedirla, por su parte, es más simple de lo que se cree: la denuncia es gratuita, no exige abogado y en casos urgentes el juez resuelve en horas. El paso a paso — dónde ir según dónde viva, qué llevar, cuánto tarda — está explicado en ¿cómo pedir una perimetral? Puede hacerlo por su cuenta. Y si prefiere no atravesarlo en soledad, o quiere asegurarse de que el pedido quede bien planteado desde el primer día, escríbanos y lo vemos juntos.
La perimetral dentro de un conflicto de familia más grande
Es raro que una perimetral aparezca sola. Casi siempre forma parte de un conflicto mayor: una separación, una denuncia por violencia familiar, una disputa por los hijos o por los alimentos. Tratarla como un trámite aislado es el error más común que vemos: la medida se pide (o se contesta) sin pensar en cómo impacta en el resto — en el divorcio que viene, en el régimen de comunicación con los chicos, en la causa penal si la hay. Una estrategia integral evita que lo que hoy protege, mañana entorpezca.
Preguntas frecuentes
¿Perimetral y orden de restricción son lo mismo?
Sí. En Argentina los tribunales y la práctica usan los dos nombres (también «restricción de acercamiento» y «prohibición de acercamiento») para la misma medida de protección.
¿La perimetral prohíbe también llamadas y mensajes?
Solo si el juez lo ordenó expresamente. Por eso suele dictarse junto con una prohibición de contacto. Lo prohibido es exactamente lo que dice la resolución — ni más ni menos.
¿Figura en los antecedentes penales?
No: es una medida de protección civil, no una condena. Lo que sí puede generar una causa penal es incumplirla.
¿Cuántos metros son?
Lo fija el juez en cada caso; lo habitual en la práctica argentina es entre 200 y 500 metros, con alcance a domicilio, trabajo y escuela de los hijos.
¿Se puede levantar o modificar?
Sí — la medida no es permanente y puede modificarse o dejarse sin efecto si cambian las circunstancias. Lo explicamos en ¿se puede levantar una perimetral?
Conclusión
Una perimetral es una protección urgente y temporal: prohíbe el acercamiento, se dicta rápido, no es una condena y no resuelve el conflicto de fondo. Entenderla es el primer paso, y pedirla está al alcance de cualquiera. Si su situación involucra hijos, una separación o una denuncia cruzada, ahí el mapa se complica — y es exactamente el tipo de caso en el que trabajamos todos los días. Una consulta a tiempo suele ahorrar meses de idas y vueltas: contáctenos y lo conversamos.